viernes, 9 de agosto de 2013

Llega la tarde y empiezan las comunicaciones diversas

Llega la tarde y empiezan las comunicaciones diversas, en las que 2 personas relacionadas por un vínculo afectivo comienzan a intercambiar ideas y comunicar acciones una a la otra. En este intercambio siempre una parte pedirá o dirá algo que la otra parte no esté de acuerdo. Y es en ese momento donde aquel concepto llamado madurez entra en juego. Ese concepto es el que nos hace darnos cuenta de que ya no somos unos niños y nuestra respuesta nunca puede ser no quiero porque no quiero o simplemente, sin razón alguna querer que todo suceda como lo imaginamos.

La madurez es un concepto que por mucho tiempo he escuchado y creo que llega cierta edad donde el no ser maduro ya es cosa vergonzosa según la sociedad actual. Sin embargo donde queda el libre albedrio y lo que la persona quiere hacer, acaso en nombre de la madurez debe sacrificar sus ideales o ganas de hacer las cosas para que la otra persona se sienta entendida? Personalmente considero que el egoísmo innato de cada uno de nosotros nos hace nunca poder entender en su totalidad a otra persona y sobre todo menos cuando aquel entendimiento está totalmente contra puesto con nuestros deseos. A lo más considero que una persona llega a aceptarlo y resignarse al modo como las cosas son.

A aquella persona que acepta sin berrinches ni pelea algo que va contra su voluntad, se lo tiende a llamar maduro. Pues se dice que respeta la opinión de la otra persona y esta consiente que el mundo no gira alrededor suyo y la otra persona también importa. Es un  estado al que todos llaman madurez y consideran que un adulto tiene que ser maduro pues caso contrario, aquella persona nunca será feliz.

Considero que por más maduro que se le llame a alguna persona, siempre cada uno quiere que las cosas se hagan a su manera y son algunas las personas que aceptan que este concepto no puede darse por que la opinión externa es contraria. Entonces, luego tratan de negociar de manera civilizada y finalmente claudican o a la mitad o cediendo. Y a esa persona se le podrá llamar madura. Otros dirán, que madurez podría también ser que los ideales de la otra persona son totalmente inaceptables y que atentan contra los principios básicos no negociables de la persona, entonces lo más normal sería alejarse y eso también será madurez.

 Ahora, que pasa con aquellas personas cuyo ánimo está totalmente ligado al grado de correlación entre sus deseos y la realidad. Me refiero a las personas a las que les importa que el mundo y los demás actúen y sean como uno quiere; esas personas son llamadas inmaduras. Considero que podrían ser llamados inadaptados también o hasta ahora último escuche que eran personas que tenían una inteligencia emocional muy baja. Todo esto saliendo de la boca de persona s denominadas maduras.

Yo me pregunto, que sería del mundo si todos fueran maduros, si nadie lidiara luchas sin sentido por defender el libre albedrío sin razón alguna o con alguna razón aun no descubierta. Puede ser que sea hasta por instinto, tal como los animales sobreviven. Considero que las personas que son afectadas por la correlación entre el mundo y sus deseos son las personas que están luchando por ser felices y no simplemente se están conformando con un estado de tranquilidad y paz.

Después de muchos años de experimentar lo que es la soledad de la persona que quiere que el mundo se adapte y no viceversa, puedo decir que el sufrimiento que implica no es nada comparado a la sensación de logro cuando en realidad se consigue modificar el mundo. A diferencia de las otras personas, creo que los llamados engreídos quieren que el mundo se adapte a ellos y no al revés. Que de malo tendría querer cambiar el mundo? Pensando un poco, las mentes más grandes cambiaron el mundo no solo dejaron que el mundo siga tal como está. Gran problema surge cuando un individuo quiere cambiar el mundo pero no se mueve ni hace nada para lograrlo, solamente se basa en el pensamiento de que quiere que cambie a voluntad sin mover un dedo. El humor de ese individuo dependerá en efecto de la correlación entre el mundo y sus deseos, pero su felicidad estará totalmente dejada al azar; con la probabilidad en contra. Pues de n eventos posibles son casi nulas las posibilidades que el evento sea tal cual la persona las imagino.

Cuando hablo de mundo, también me refiero a las personas, por que las personas deberíamos aceptar a las otras sin querer modificarlas? Todos somos parte del mundo y de esta realidad. Entonces al conocer a una persona e interactuar con esa persona, porque estaría mal él querer modificarla o cambiarla? Si la esencia de la persona es fuerte no tendría problema en mudar aspectos superficiales pues seguiría siendo la misma persona solo que ahora adaptada a otra persona.

Como alguna vez dije, el encontrar a la media naranja no quiere decir que la otra persona encaja perfecto. Lo que quiere decir es que las asperezas a ser limadas y los bordes a ser tallados, son físicamente posibles y no cambiarán la esencia de la persona. Aquel proceso de ebanistería es mutuo pues se genera por fricción, ya que ambos tendrán bordes que limar y esquinas que arreglar. Un gran problema nace cuando una persona dice que no quiere ser limada ni arreglada pues eso quiere decir que no la quieres como es. En este mundo considero que no estamos aquí para conformarnos, a los seres humanos nos dieron la capacidad de modificar el mundo y eso implica a los seres.

Que vacío me parece escuchar que alguien no quiera mudar un comportamiento no esencial si es que quiere estar con la otra persona. Pero que valiente es el decir esto no lo mudaría por ti, pero si por la persona que me haga sentirlo algún día. Aquella persona que no quiere mudar, luego de conocer a la persona ideal, llegará el día en el que esa persona considere que cualquier ángulo o borde puede ser limado y es totalmente necesario; pues más pesa encajar con la otra persona que defender la idea del ser tal cual, pero para eso la persona indicada debe haber llegado. No existe relación humana en la que solo uno lime bordes, puede ser que consciente mente aparente eso pero en realidad ambos se están transformando en 2 personas diferentes y posiblemente compatibles.

Ahora, existe felicidad en la soledad, quien sabe, algunos ermitaños podrían alegar que son las personas más felices del mundo. La felicidad es moldeada y percibida por cada persona por separado. Cada uno tiene su propio estado de felicidad y es totalmente digno y heroico el luchar por esta felicidad antes de yacer muertos pues nuestra finita vida llego a su término.  Un camino puede ser el del amor, cuando se tiene conciencia suficiente para reconocer que uno no es perfecto, definiendo perfecto como completo, algo falta. Ahora si eso que falta es otra persona y justo se encuentra a la persona que nos hace sentir completos entonces tendremos la suerte de ser perfectos, pero juntos. Ese podría ser un camino a la felicidad.

Pero para que la felicidad ocurra de repente, esta tiene que ser espontanea después de una lucha titánica por ella. El camino a un micro instante feliz está lleno de momentos agrios, pues la entropía misma del universo conspirara para que lo logremos. Como en el Proceso, Kafka, nos muestra como agentes que nunca llegamos a ver debido a la burocracia, toman decisiones por nosotros y como bien Orson escenifica al final, lanzar una dinamita y destruir todo es un camino.  En mi experiencia la persona que realmente quiere ser feliz, tiene que estar completa y para eso tiene que sentir todas las sensaciones humanas pues el ser humano es un estado magnifico en el cual una multitud de sentimientos pueden coexistir a la misma vez y contraponerse también, pero el sentir nos hace más humanos y por ende más completos.




jueves, 8 de agosto de 2013

La idea de estar vivo sería disfrutar la experiencia

La idea de estar vivo sería disfrutar la experiencia, caso contrario, cuál sería el punto en querer estar vivo. Pero el estar vivo exige tener una vida que se pueda disfrutar y sobre todo tener la habilidad de disfrutarla. Cuando tenemos una vida totalmente disfrutable pero no podemos hacerlo, la vida se vuelve un sarcasmo. Casi como aquella propaganda en donde un pez dorado es lanzado al mar en una bolsa plástica, aquel pez verá la inmensidad del océano y las infinitas posibilidades, pero no podrá divertirse. Aquel pez vera a los otros habitantes del océano divertirse e interactuar unos con otros sin poder entender lo que está sucediendo o siquiera participar.

En la analogía anterior, el pez no escogió ser lanzado al océano en una bolsa plástica, fue otro ser el que tomo la decisión por él. En nuestro caso, muchas veces las inhabilidades de divertirnos o ser felices son en efecto impuestas por otras personas. Es un enemigo externo el que nos genera aquella inhabilidad de diversión. Pero que sucede cuando somos nosotros mismos los que nos impedimos el divertirnos y ser felices, que sucede cuando nosotros mismos construimos la bolsa plástica que nos aislará del mundo y no nos dejará divertirnos con y como nuestros pares.

Es como si aquellas personas tuvieran todo lo necesario para divertirse y pasarla de maravilla; tienen lo que por algunas personas sería tenerlo todo: buen trabajo, salud, familia, pareja y amigos. Pero a pesar de tener amigos, familia y pareja, algunas personas no son capaces de divertirse. Es más, aun estando rodeados de tanta gente, estas personas se sienten solas y es aquel sentimiento el que los angustia y les impide divertirse.
Según una definición mía, la felicidad está muy ligada a la diversión. Por lo que la inhabilidad de divertirse implicaría también la inhabilidad de ser feliz. Y acaso no es el ser feliz el punto de estar vivos?

 Puedo decir que el tener la sensación de no entender el mundo y la sensación de soledad puede convertir el mejor de los momentos en un instante que nos angustia y no nos dejará ser feliz. Me refiero a levantarse con una sensación extraña en el pecho y cualquier actividad nos generará molestia pero la falta de estas actividades también puede generarnos molestia. En una forma muy infantil de reacción, si el mundo no es como lo imaginábamos y las personas no actúan como lo queríamos, nuestro humor puede cambiar y generarnos infelicidad. Una infelicidad que tristemente a veces puede ser contagiada a los seres queridos.

Puedo decir por experiencia que es muy posible sentirse solo en medio de multitudes y hasta junto a una persona querida. Cuando era un niño soñaba el poder trabajar por el mundo, llegando y conociendo culturas, lugares y personas nuevas. Puedo también confesar que hasta hace muy poco ese estilo de vida me gustaba. Tenemos que tomar conciencia que  lo que creemos cuando más jóvenes y lo que deseamos con tanta fuerza, a veces puede tornarse realidad. Cuando un niño se imagina así mismo siendo grande usualmente piensa en lo feliz que va a ser haciendo lo que sea que aquel niño este imaginando y como todo es posible de imaginar, tendremos desde visiones de empresarios hasta magos, pasando por cirqueros.

Cuando una persona llega a una edad en la que tiene conciencia de lo que está pasando y de cómo el tiempo está transcurriendo y sabe que dentro de poco su modus vivendi tendrá que cambiar. Es cuando analiza las fantasías que tenía cuando niño y adolescente.  Solo por ilustrar el punto, cuando ya tenemos conciencia que la forma o lugares donde solíamos ir a divertirnos pronto van siendo colonizadas por generaciones más jóvenes, es entonces que podemos admitir sin lugar a dudas que ya estamos muy viejos para algo.

Ahora estar muy viejo para algo no significa que no estemos aún muy jóvenes para otras cosas. Ahora, considero que el punto de si estamos muy viejos o no para algo es completamente irrelevante. Según lo que considero, es en el momento donde nos damos cuenta de la cantidad de años que llevamos en la tierra, es cuando debemos evaluar qué cosa estamos haciendo bien y cuestionar si es que estamos dejando huella en el mundo y viviendo al máximo.

El espíritu de aventura a inspirado a mucha gente a hacer cosas que no creía posible y que luego serían vistas como locuras por las demás personas o como actos heroicos, puede ser que el resultado dicte la forma como las acciones serás juzgadas. Sin embargo para muchos es el camino el que rige y regula las sensaciones y estados que se experimentaran.

Cuando la búsqueda se convierte en la meta, el simple hecho de llegar a la meta destruye todo atisbo de sensación de logro y se convierte en arrepentimiento, luego puede transformarse en angustia y finalmente en ira. Para evitar esta sensación las personas tendríamos que estar cambiando constantemente de meta convirtiéndonos en seres que nunca están en paz consigo mismo pues la obtención de la meta va en deterioro de la felicidad y es el camino el que genera esa sensación de satisfacción. Cambiar de meta u objetivo puede convertirse en un viaje totalmente solitario y egoísta pues en el camino las metas de una persona se pueden ver contra puestas con las de otra o quizá cuando ambos llegaron a la meta una persona siente paz y felicidad y la otra persona solo siente angustia y arrepentimiento.

Fácil y simplista sería explicar esta sensación pensando que uno siempre quiere lo que no puede tener, pero que pasa si nada de lo que puede o no puede tener lo satisface y hace feliz, es solo la búsqueda de esta la que genera satisfacción. Si alguien está familiarizado con el concepto de costo de oportunidad entendería que a veces las decisiones que tomamos nos previenen de seguir otros caminos que quizá nos hubiesen dado mayor satisfacción en teoría. Pero lo que no pueden comprender es de que independientemente de la decisión el llegar a la meta sería destruir el principio en sí.

Alguna vez se habló que cuando Dante describía y soñaba con Beatriz el en el fondo sabía que si bien quería estar con ella y su amor era solo para ella, en el momento en el que este amor se realizara y estuvieran juntos él ya no la amaría más, pues ya no es un objeto de deseo ahora es una realidad. La pregunta que sigue al conseguir a Beatriz es y ahora que hago? Que pasa luego de conseguir una meta que sucede luego de que se llegó satisfactoriamente al final del camino, acaso tocaría buscar otro camino?

A personas mucho más racionales e inteligentes que yo las he oído decir que vivir en el futuro es una forma de desperdiciar el presente. Estoy totalmente de acuerdo con ellos, siempre y cuando el presente sea satisfactorio, nadie garantiza que el futuro lo será o que él pasado fue mejor pero creo que una buena medida es la sonrisa que puede generar los eventos y la tranquilidad que pueden otorgarnos las distintas situaciones. Podría ser también que pesar tanto sobre cualquier cosa sea dañino para la felicidad.



   

miércoles, 7 de agosto de 2013

Tratando de estar tranquilo

La búsqueda de la felicidad es un objetivo a veces olvidado y reemplazado por la monotonía, o el conformarse con lo que hay. Desde un tiempo atrás estoy viviendo en Chile y es aquí donde aprendí un dicho que cambió la forma como yo creía que las personas veían el mundo. Alguna vez recién llegado a Santiago de Chile escuche a alguien decir “Es lo que hay”

Pensando e interpretando aquella frase me di cuenta de la gran implicancia que aquellas simples 4 palabras tenían, aquella frase era una declaración a viva voz que esa persona  se había conformado con lo que había y ya no seguía con la continua búsqueda y aventura que es el ideal de vivir feliz. O quizá ya son felices con eso y simplemente no logro entenderlo, puede ser que no siempre la felicidad este llena de fuegos artificiales y efectos especiales. Quizá a veces la felicidad esta solo expresada en una furtiva sonrisa o en  un calmado sentimiento de paz y de que se está en el lugar adecuado con la persona adecuada.

Para mí la felicidad se compone de momentos instantáneos que no puede ser sumados ni unidos por una línea que les dé una tendencia, una persona puede estar feliz en un momento y al segundo siguiente estar deprimido solo porque el mundo no gira como aquella persona lo desearía. O quizá en el peor de los casos, esa persona puede dejar de estar feliz por que obtuvo lo que quiso.

En estos casos la felicidad será siempre una ilusión elusiva que tenderá a generar depresión y tristeza pues el camino es el que hace sentido más no la meta. Al llegar a la meta, el objeto deseado ya no es querido y peor aún es motivo de infelicidad y de penurias. Sentimientos que se alojan en el pecho y no dejan que los acontecimientos del día a día tengan sentido. De una manera autodestructiva y hasta masoquista las personas pueden negarse la felicidad, no aceptando la realidad como es. A veces es el simple hecho de estar triste por que se quiere estar triste, a veces es el observar a otras personas ser felicites y no entender como lo haces también puede hacernos no valorar los instantes espectaculares en los que se está viviendo.    
Pero las personas somos más complejas que eso, a veces algunos seres quieren que sus vidas sean como de personajes de ficción, totalmente completas. Pero como alguna vez dijo Pablo Picasso “una pintura jamás está terminada, el día que una pintura esté terminada será el día en que aquella pintura sea destruida” Pero si se recuerda que ese mismo hombre declaro nunca haber sido feliz y que conscientemente se esforzaba por decepcionar y entristecer a la mujer que siempre amo. Un hombre que se casó una vez y tuvo un hijo, luego tuvo otra familia y una amante a la vez a las que forzó conocerse junto con sus respectivos hijos. Y finalmente les hizo entender que cada noche de viernes a domingo saldría y estaría con quien él quisiera.

Como se puede saber que la vida está siendo vivida como debería ser vivida?, como podría saber que cada respiración no está siendo desperdiciada en cada instante. Es tormentosa la sensación de dudar que se está viviendo al máximo y que podría estar haciendo más cosas, más intensamente. Aquella sensación yo la describo como angustia y es una angustia que causa desesperanza.

Es en esos momentos cuando uno recurre a lo único sobre lo que tiene control, la imaginación y la fantasía, cada viaje hacia dentro de la imaginación o del cerebro puede generar esperanza, el gran problema es el regreso. Vivir en con la claridad necesaria para diferenciar la fantasía de la realidad puede convertirse a veces en un ejercicio en el cual se respira por momentos aire venenoso.  Que al inicio satisface y luego al despertar la soledad y angustia aquejan otra vez.

De todos los sentimientos humanos, considero que el que la angustia siendo no letal es el que más vida puede succionar pues independientemente del lugar ella puede convertir un paraíso idílico en una cárcel. Para muchas personas el hablar de angustia y cárcel guarda pocos sentidos pues consideran que al no conocer las verdaderas miserias es totalmente sarcástico fijarse en algo tan banal.

Para algunas personas sería hasta ofensivo, dedicar tiempo a describir por que una persona que tiene todo lo que necesita para ser feliz no lo es, simplemente porque no lo quiere o porque cree que la vida debería ser una aventura aún mayor. Esas personas están totalmente en lo correcto pues no ha tocado vivir las verdaderas miserias humanas como el hambre, la enfermedad o estar realmente en una cárcel dentro de un país tercermundista.

Sin embargo considero que a veces nos puede enloquecer la sensación de no estar felices y tranquilos. El ser humano está diseñado para estar feliz y tranquilo bajo circunstancias normales. Es triste pensar que intencionalmente decidimos actuar de alguna manera que nos lleve a la infelicidad pero es más triste aun que cuando estamos pasando por un momento que desde todo ángulo y punto de vista es perfecto, estemos tristes o angustiados.


La soledad puede ser motivo de este sentimiento, pero que pasa cuando al desear no estar solo uno está triste pero cuando se está con alguien solo se está deseando estar solo e igual se está triste.  Que hacer en aquellas ocasiones? La resignación podría ser una solución o quizá el re acomodo cognitivo mediante algún hecho impactante. Un poema hindú muy antigua reza “hace falta una tormenta para aprender a no asustarse con una pequeña brisa” 

Algún día comente por un medio similar

Algún día comente por un medio similar que hace muchos años en un evento llamado poesía en el parque, lleve a la chica con la que salía. Ahora mirando en retrospectiva me doy cuenta cómo fue que cometí un gran error al pensar que una muestra de lo que pensaba y quería podía causar el efecto deseado. Es ahora que con el pasar del tiempo me percato que las emociones no siempre juegan a nuestro favor y las ilusiones a veces no hacen más que mostrarnos que la realidad no es lo que esperábamos.

Alguna vez alguien al que respeto mucho, me dijo que la felicidad es igual a dividir la realidad entre las expectativas. Como la realidad para muchos seres humanos es una constante inamovible, entonces todo dependía del nivel de expectativas personales. En algún momento se mencionó que el truco para mantener la ecuación por encima de uno era solo cosa mantener las expectativas bajas. Por lo tanto siguiendo un estricto razonamiento matemático la persona con las menores expectativas debería llegar a ser la más feliz, pues siempre estaría por encima de la unidad.

Un error de novato es tener demasiadas expectativas y no ser capaz de modificar la realidad a voluntad. Al ser un novato aún no se ha percibido el potencial que tiene cada persona de modificar la realidad según la necesidad o solamente las ganas. Pero cuando aún no hemos dominado ese peculiar arte de modificar la realidad llegamos a momentos en los cuales yendo a 150 kilómetros por hora, nos estrellamos contra un muro de concreto armado inamovible el cual solo resultará en una cosa: destrucción total del automóvil más severos daños en el mejor de los casos.

La velocidad a la que cada persona avanza es función de las expectativas, y es ahí donde la premisa retorna a su planteamiento original. El mismo error con el que empecé esta hoja, puede ser repetido ahora, como en una réplica ampliada y amplificada del pasado. El ilusionarse no hace más que incrementar las expectativas y el gran problema es cuando las ilusiones no modifican la realidad más bien nos convencen que es nuestra realidad y por ende en ella respiramos. Hasta que se cierra la llave del oxígeno y no hay nada más que  respirar, es en ese momento en el que nos damos cuenta en el que estamos en una ilusión en la cual el oxígeno era infinito pero por el contrario la realidad tenía una reserva limitada de este.

Algunas personas con las que hable me contaron que una de las muertes más feas es causada por la asfixia seguida muy de cerca por la muerte por quemadura. En este caso la muerte se produce por asfixia, en la ilusión es una muerte simple hasta que la realidad llega intempestivamente y el muro de concreto aparece. El gran error es el no poder modificar la realidad e inyectar mayor cantidad de oxígeno.

En una película que vi el otro día escuche a un conocido actor de televisión decir que el poder en las relaciones esta hacia el lado de la persona a la que le importa menos la relación. Es esa persona la que podrá decidir el tiempo en el que las cosas suceden y se acontecen una a la otra, es así también que esa persona podrá decidir cuándo es que las cosas se terminaron o solo cuando deben seguir su curso natural y mezclarse en la cosmogonía de cada grupo cultural.


A veces leyendo textos uno encuentra palabras o frases que sacadas de contexto pueden definir universos paralelos. Estos universos pueden estar sucediendo en el mismo tiempo y lugar en el que estamos viviendo en cada minuto y todos los días. La realidad debe ser modificada en todo momento para que sea posible evitar la tristeza que se genera de comparar lo que es real de las expectativas de cada acontecimiento.