jueves 26 de abril de 2007

Introducción

Proyecto: Viaje en busca de un Vuelo

Desde hace varios años vengo escribiendo diversas cosas, nunca las he publicado, no me he decidido por que las sentía incompletas. Sin embargo de un tiempo a esta parte, me he dado cuenta de que era lo que le faltaba a lo que escribo para sentirlo digno de ser publicado y por ende entregado a un público interesado. Lo que le falta a mi proyecto es salir a la realidad, no hablar más de viajes alrededor del mundo sin haberlos si quiera experimentados, no comentar los problemas y experiencias que se tienen es estos viajes con mochila, sin haberlos vividos. Para que este proyecto se lleve a cabo, es menester poder escribir en una especie de bitácora todos los sucesos que se ven, que se creen ver y los que nunca se verán. Es necesario, el experimentar el sueño en el sitio, y despertar viviendo el sueño.

Por esta razón, creo que es necesario que para presentar esta nueva alternativa, se necesita realizar un continuo viaje, al mejor estilo de un viajero y no de un turista. Viendo cada lugar e imaginando en el cada hecho, viendo en cada sitio una nueva esperanza de un gran vuelo y otra escapada al mundo de los sueños. Creo que se necesita relacionar mis experiencias, con las de personas que tuvieron el mismo sueño y no saben como va a terminar.

De esta forma, intento presentar un libro que muestre como un sueño se puede llevar a cabo mediante la realidad y como este se vale de ella para subsistir, y por tal fin, poder aseverar que la realidad no es más que una normalización de la fantasía. Y que sin la fantasía, viviríamos sin progreso ni metas. Pero que con demasiada de ésta, podríamos tender a la locura.

El viaje se llevaría acabo alrededor de Sudamérica, y no sería mayor a dos meses de viaje. Luego solo faltaría digitalizar lo que he escrito, para luego publicarlo.

Dos años después : Viaje en busca de un vuelo

Desde hace varios años vengo escribiendo sobre distintos tipos de irrealidades, sobre viajes utópicos y vidas ideales. Yo siempre, gracias a la gran desilusión en la que vivía, pensé que el vivir como soñaba era irrealizable. Siempre pensé que estaba destinado a vivir en un mundo de realidades preestablecidas. Sin embargo de un tiempo a esta parte mi realidad cambió súbitamente. Empecé mi gran viaje de auto realización el 12 de enero del 2005.

Sin embargo desde el 2003 hasta el 2005 creo que mi viaje fue diferente.
Durante un año y de repente un año y medio como máximo, mi vida no fue la más ordenada ni tampoco reflejaba la educación que me habían brindado con mucho esfuerzo. Pero, ¿Quién tiene la culpa de aspirar a soñar? ¿A caso alguien puede discernir sobre lo que nunca a tratado? No podría calificar mis decisiones como malas, pero si podría definirlas como decisiones guiadoras por un camino que aparentemente no lo debería recorrer.
La senda del destino no creo que sea única, aunque estoy seguro que personas con más experiencia podrían echar por tierra todo lo que argumento. Pero como el placer de escribir esta en simplemente hacerlo, que importancia tuviese la veracidad de los hechos, la concordancia con la realidad o las limitaciones físicas.

La vida a cada uno de nosotros nos pone retos, por suerte no he tenido ninguno insuperable. Sin embargo, psicológicamente varias de las situaciones han representado un gran desafío para mí. Muchas de estas situaciones, podrían parecer simples para el observador externo, pero el luchar contra uno mismo, me parece una gran guerra, normalmente tiendo a tratar de sucumbir. Pero el desafío estaba en tratar de ser diferente, tratar de brillar con luz propia y no ayudado de muletillas. Suena a frase recurrente si no fuera que para mi es más fácil ser diferente, lo siento más natural, aún cuando no me doy cuenta de que lo estoy siendo. Sentía y aún siento que la sociedad y las costumbres están mal, aún creo que limitan a la gente y matan el espíritu. Pero bueno en estos últimos meses estoy aprendiendo que el funeral diario del espíritu y la incineración continua del alma es el reflejo de saberse comportar. Parece que mientras uno esta vivo lucha por morir, pero cerca de la muerte ¿quien no luchara por vivir? Estoy aprendiendo a realizar este harakiri diario para poder así encajar en el mundo de los vivos, que ironía.

Pero sinceramente podría decir que en ese año y medio aproximadamente, me sentí más vivo que nunca. No todo me salio bien, pero creo que en eso esta el gusto de vivir. Para ser completamente sincero lo podía hacer pues por alguna razón muy fundada siento que mientras mis padres estén vivos, nada me puede pasar. Esto hace que no sea autentica mi forma de equivocarme. Pero gracias a Dios que esto es así.
En ese tiempo puedo decir que viví más que en los otros años. Experimente con la libertad y gane, en ese tiempo me enamore locamente de la vida, la vida se convirtió en mi objeto de adoración siendo esta la inspiración para cualquier decisión. Digo inspiración pues creo que las decisiones son cual arte, pues cada una de ellas talla con gran pericia nuestra obra maestra, la vida.
Gracias a este amor loco por la vida, logre querer a otras personas y ser odiado por algunas, pero de nada me arrepiento, quizás no soy el más vivo por haber sido así ni tampoco haya sido siempre feliz, pero la felicidad la sentí al sentir, al palpar y al experimentar.

En este tiempo conocí a diferentes tipos de personas y me relacione con ellas de distintas formas. No puedo decir que he estado enamorado así completamente de alguna mujer, pero si me han gustado varias y he salido con ellas. Pero creo que en la búsqueda de la felicidad esta implícita la idea de encontrar a la mujer perfecta, siento que me estoy acercando, aunque honestamente tendré que admitir que en mi intento por cambiar y aprender a vivir como dicen “de la forma correcta”, en vez de conocer y relacionarme mejor con las personas, lo hago cada vez peor. Sin embargo no es que antes lo haya hecho muy bien, pero si quiera estaba seguro, pues era yo. En ese tiempo también cometí errores, que luego me llevaron a desaprobar cursos, deteriorar mi relación con mis padres y hasta ser odiado por muchos.

Quisiese citar ahora una anécdota curiosa, algo que a mi me da gusto cada vez que lo recuerdo, algo que me hace recordar quien soy y me permite recordar que nunca debo dejar que mi espíritu muera. A mi me gustaba ir al parque Kennedy a escuchar un evento llamado poesía en el parque, este evento consiste en ir y escuchar a gente que escribe poesía por afición, se trata de aplaudir a poetas reales a artistas de corazón. Los estilos eran distintos y variados pero todos ellos grandiosos de una manera única. Un viernes tuve la idea de ir con una chica con la que salía a este evento, ella no sabia para que la llevaba, pero resulta que me inscribí en la agenda de ese día y yo era uno de los que iba a recitar. Me llamaron por mi nombre completo, como para que no exista posibilidad de confusión, baje con paso firme pero a la vez sentía una gran ansiedad. El público ese día llegaba casi a las 40 personas, llegue al centro tome el micro y antes de empezar a recitar dije públicamente a quien le dedicaba ese poema, era a la chica con la que había ido, empecé a recitar y solo esperaba terminar para ver si me aplaudían o si había silencio. Termine y no me aplaudieron, si no me ovacionaron, la gente me felicitaba y a ella le encanto, o quizás eso creí pues a los pocos días, el día de los enamorados, dejamos de salir.

Hechos de este tipo creo que son los que cuando estoy apunto de mandar todo al diablo me hacen sentir quien soy y que esto solo es una etapa, me hace recordar que ya llegara el día en el que actuar distinto a lo que pienso no sea necesario. Estos hechos hacen que siga creyendo en mi mismo.
Pero las distintas acciones, no siempre tuvieron finales de ese tipo, aún recuerdo cuando súbitamente decidí perforarme la lengua para colocar en aquel agujero un arete o quizá un símbolo de rebeldía o alguna representación de autenticidad. Resulto siendo un ancla, unos grilletes, una forma de realización. Bueno la realidad es que no duré más de 4 días con aquel doloroso adorno, un día o mejor dicho una noche a las 3am de la mañana fui con mi madre a una clínica para que me lo saquen, el doctor de turno me miró con asco y pensó que estaba drogado o algo, creyó erróneamente que el hecho de tener un arete en la lengua me hacía un ser ínfimo y me trató con desprecio. Al final no me ayudó, mi madre avergonzada aguantó este trato y con gran cariño me llevó hacia otra solución, logré sacármelo esa noche y con el salió bastante de mi, esa noche aprendí a vivir y murió también gran parte de mi, esa noche supe lo que tenía y la suerte que eso representaba. Mi padre pasivamente me dio otra lección, así como dejó que me ponga el arete sin meterse ni ayudarme a ponérmelo, también dejo que me lo saque yo solo y no me acompaño, pude pensar que era un acto de odio en el momento, hasta que me sacaron el arete y entendí que era un acto de cariño.